A tan solo dos horas de la ciudad de México se encuentra Valle de Bravo, uno de los pueblos más pintorescos del país, recientemente designado “pueblo mágico”. Al caminar por sus calles empedradas se pueden descubrir hermosas iglesias y construcciones del siglo XVI que hoy en día albergan tiendas, museos, galerías, restaurantes, bares y el tradicional mercado de artesanías.
El pueblo se encuentra rodeado por una gran cadena montañosa donde se pueden practicar deportes como caminatas, alpinismo, cabalgatas, rutas de moto y bicicleta de montaña, vuelo en parapente y ultraligero.
En su gran lago artificial se pueden practicar todo tipo de deportes acuáticos como veleo, esquí y kayak.
En los alrededores se pueden encontrar hermosas reservas naturales como el Santuario de la Mariposa Monarca donde cada año de noviembre a marzo se puede apreciar el maravilloso espectáculo migratorio de esta especie.